“Me duelen todas”.

Columna de opinión sobre Medios y Perspectiva de Género.
*Daniela Caruzzo
Hoy a partir de las 18 hs en Plaza de Mayo se suman  a la ronda tradicional de las Madres, activistas y organizaciones LGTBIQ para reclamar  Justicia por la muerte de Ayelén Goméz. También sus compañeras del bachillerato CeTrans familiares y amigxs reclamarán al Estado y la policía por el esclarecimiento del crimen.

Esta semana se conoció la causa de muerte de Ayelén Goméz, murió por asfixia. Crimen de odio es la figura legal  en nuestro país, aunque la caratula del caso es  “homicidio simple”. Pero nosotras hablamos de travesticidios/transfemicidios , que te asesinen por tu identidad de género, por ser lo que sentís y para pasar  a engrosar  la estadística nacional (2017) de una mujer asesinada cada 26 hs, en Abril fue cada 18 hs.

El pasado mes de Junio la Oficina de la Mujer y  la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia argentina presentaron el Registro de Femicidios de 2016, contabilizando un total de 254 víctimas en todo el país, 5 de esas personas eran mujeres trans y travestis. Organizaciones como La Casa del Encuentro, MuMaLá, OTRANS y la FALGTB contabilizan 290 femicidios de los cuales 11 eran travesticidios. Aunque se estima que las cifras reales serían aún mayores en el caso de las mujeres trans y travestis; debido a que existen dificultades a la hora de caratular las causas, ni que decir de dictaminar condenas.

Hace semanas venía pensando en cómo construir un periodismo con perspectiva de género, cómo interpelar desde la comunicación, cómo podría aportar además de marchar y salir a la calle en fechas especiales. Por dónde empezar? cuando en el medio se producen estos hechos de violencia explícita. Todo esto, sin ignorar que Pamela Tabares  también fue asesinada el 26 de Julio de seis balazos en Rosario y aún no hay muchos datos sobre el caso y su curso, en el momento del hecho no había ningún familiar que se presentará como querella , sus conocidas alertaron sobre una situación de violencia a la que Pamela intentó visibilizar pero no fue escuchada.

Hablaba con  otra compañera de militancia, una de esas personas que te cruzas en una reunión para una marcha o una radio abierta,  no sabes nada de ella, pero en una charla ,con mates de por medio, de pronto me tira la respuesta a algo que no me venia cerrando.

La pieza del rompecabezas que me faltaba.

Por dónde empezar? Vuelvo a la pregunta que hace tiempo me da vueltas en la cabeza.

  • Hay que romper con esa idea que nos metieron en vena, de que en el mundo hay hombres por un lado y mujeres por otro. Femenino y masculino. Y de ahí romper todos los esquemas- me dice.

Hablamos de cosas que, ya sabemos casi siempre, pero que en el ejercicio de exponer lo que pensamos y sentimos en cada encuentro con otrxs, se redefine, toma otras formas y en mejor de los casos inspira, dan ganas de hacer algo.

Inauguro la columna con esta triste noticia, una trava menos, una compañera que ya no está. La historia es compleja, denuncias por abuso policial, violencia institucional y finalmente la muerte. La conexión con el hecho para la Justicia no es clara. Ayelén salió para encontrarse con una mujer y apreció sin vida en la gradas de las cancha de Lawn Tennis en Tucumán. El primer informe policial planteó la hipótesis de una pelea, con quién, cómo y porqué sin pistas.

A quién le importa la muerte de una trava tucumana? El fin de semana fueron las PASO, la desaparición de Santiago, tantas cosas importantes e injustas en esta Argentina. Los medios de comunicación instalan temas, opiniones, miradas parciales de la realidad nunca inocentes y la perspectiva de género no ocupa demasiado tiempo ni espacio, no aparece como práctica cotidiana y natural.

Lo que a  mí me urge es la acción y no solo la de la calle, que tanto logros nos ha traído,  sino la de la comunicación que es donde me siento cómoda. Porque lo que no se dice, casi no existe.

El 24 de Noviembre del 2016 ante el aumento de muertes  de mujeres  travestis y trans se declaró el estado de emergencia por la violencia sistemática y en aumento contra el colectivo, por parte de diversas organizaciones. Un fragmento del documento leído alrededor de Plaza de Mayo expresaba “A las travestis y trans nos matan y nuestras muertes no interpelan, ni son motivo para reclamar justicia como otras. Para la sociedad y para el Estado, nuestra muerte, así como nuestra vida, no vale nada, no es una vida digna de ser vivida en igualdad de condiciones, como la vida de cualquier ciudadano común. Necesitamos casa, trabajo, salud, educación y reparación y para ello claro… ESTAR VIVAS”.

La sociedad nos normaliza, y hay grados de transgresión de esas normas. Alguien que se rebela frente a lo establecido jode, pero también jode (y bastante parece) quién intenta ser lo quiere. Y las mujeres travestis y trans joden,  incomodan, en la calle, en la escuela, en el bondi, en la facultad. Porque su belleza confunde, molesta. Su presencia interpela, interpela la normalidad, la normatividad, rompe los esquemas.

La igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida. Tenemos la ejemplar Ley de Identidad de Género (Ley N°26.743), se la merecían y no fue ningún regalo, porque muchas compañeras murieron en el olvido, en esa lucha y esperando, creyendo que con ella ganaban  la batalla. Pero la ley de identidad y el matrimonio igualitario eran el principio no más, y sin bien se crearon  algunas leyes más para garantizar el acceso a la educación, la salud y la vivienda, todavía les debemos tanto. La realidad no cambia tan rápido como salen las leyes (y eso que algunas tardan bastante).

La expectativa de vida de las mujeres travestis y trans  son los 35 años. Piel de gallina, yo tengo casi 30. Pienso que no las encuentro en el día a día, que no puedo tenerlas como amigas, porque no las encuentro. Las quiero en la facultad, en la política, en la clase de gym, en las reuniones de la escuela, de maestras, enfermeras… en todos lados, siendo lo que deseen ser, pero no muertas, no asesinadas.

Inevitablemente va a haber que empezar a romper con ese esquema que nos metieron en la  cabeza, en los genitales, en todo el cuerpo y la mente. Porque hay que hablar de infancias trans, porque el no poder SER se arrastra de chiquitxs. Hay que hablar del cupo laboral trans, hay que hablar de que la prostitución es el único lugar que estamos habilitando como fuente de trabajo y no por elección. Hay que hablar del abuso y las razzias policiales que sobre ellas pesan y pasan casi desapercibidas, hay que empezar a decir que el  Estado también es responsable acá. Y hay que empezarlo a hablar en los medios, en la radio, en la tele,  el diario, en la revista.

Porque a mí me duelen todas y cada una de las compañeras que no arrebatan, a vos no?

 

Fuentes consultadas:

La Casa del Encuentro

Agencia PRESENTES

MuMaLá

FALGTB

OTRANS

CHA

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